PROYECTO DE INVESTIGACIÓN PEII 1213 INICIA TRABAJO DE CAMPO EN PATRIA BOLIVARIANA, MARACAIBO, ESTADO ZULIA

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PATRIA BOLIVARIANA.

Este conjunto habitacional también denominado Núcleo de Desarrollo Endógeno Patria Bolivariana fue concebido para la población wayuu emigrante de La Guajira venezolana y asentada en un área hacia la periferia noroeste de la ciudad de Maracaibo, en la parroquia Idelfonso Vásquez; se ideó en el año 2003 y se construyó en el año 2006. Este conjunto residencial consta de 196 viviendas fabricadas con tecnología tradicional en base a bloques y losa de concreto, cada vivienda posee un área habitable de 82 metros cuadrados. Según la fuente gubernamental, “un punto significativo de este desarrollo es que las casas fueron construidas por sus habitantes, teniendo asesoría técnica de profesionales en el área, pero siempre respetándose las solicitudes de estas familias, inherentes a su idiosincrasia”. Siguiendo los lineamientos del gobierno nacional, este Núcleo de Desarrollo Endógeno (NUDE) fue construido con aportes de la estatal petrolera venezolana (PDVSA), la Corporación Venezolana Petroquímica (PEQUIVEN) y la Alcaldía del Municipio Maracaibo.

Patria Bolivariana es un conjunto de interés social emplazado en un área rural, correspondiente a la Zona Protectora de la Ciudad de Maracaibo de características ecológicas muy sensibles, ya que en sus adyacencias se encuentra el parque nacional Las Peonías, esta zona fue declarada en el año 2002 por el estudio avalado por La Universidad del Zulia a través del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Arquitectura y Diseño (IFAD) y el Instituto de Desarrollo Social (IDES) —Unidad de Planificación Física Maracaibo Norte UPF-2—, como un área que no debe ser consolidada y que las familias asentadas en dicho entorno deben ser reubicadas en zonas adecuadas para el desarrollo urbano; sin embargo, este proyecto fue ejecutado en estos territorios sin prever el impacto ecológico y humano que generaría.

Se presentan con mucha fuerza la dualidad entre lo urbano por la construcción controlada del conjunto residencial, y lo rural por ser un área fuera de los límites legales de la ciudad y sin ningún servicio básico para el desarrollo digno de la vida humana. El asentamiento nació como una invasión ilegal de tierras por parte de familias wayuu que en su mayor parte provenían desde los territorios de La Guajira tanto venezolana como colombiana, y también hay familias residentes que ya vivían en algún barrio de la ciudad. Su conformación es muy reciente y la decisión de consolidar dicho asentamiento obedeció a las políticas gubernamentales actuales y no más bien obedeciendo a estudios profundos sobre el hábitat indígena en la ciudad.

Por ser considerado un Núcleo de Desarrollo Endógeno, el conjunto fue dotado de los siguientes equipamientos urbanos: mercado comunal (de la red MERCAL[1]), escuela básica, pre-escolar, ambulatorio rural Tipo I y espacios recreativos (canchas, áreas verdes y parques infantiles), entre otros servicios, entre los servicios públicos se cuenta con una planta de tratamiento de aguas servidas, las mismas que se generarán desde el sistema de aducción, se advierte la inexistencia de la red madre; el agua para el conjunto es almacenada en tanques de servicio comunal; electricidad; no existe servicio de gas doméstico, por lo que las familias adoptan el uso de la bombona de gas.

Un uso comunal previsto para este conjunto residencial es lo que han denominado wapulee, y es concebido como un espacio de interrelación sociocultural donde se pretende que el wayuu residente adopte patrones de convivencia en un grado mucho mayor al de los apüshii o los clanes. Aquí, según los mismos autores, se dictarán tallares de preparación para actividades productivas, se realizarán actividades inherentes a la cultura wayuu y reuniones de índole comunitaria. Este espacio conformado por una serie de bohíos, fueron construidos a la manera del wayuu rural, con materiales como la madera para la estructura, y el tejido de la palma o enea para los cerramientos, tanto del techo como de las paredes.

Por su parte, las viviendas del conjunto residencial, son de corte netamente criollo, sin ningún elemento que permita referir cual es la voz wayuu en su configuración, consta de tres dormitorios, una sala comedor y cocina y sala sanitaria en el interior del recinto, es una vivienda que prevé futuras ampliaciones de acuerdo al crecimiento de la familia (vivienda progresiva).

Estas fueron construidas por las mismas familias que las habitarían, y en ese sentido se utilizó la colaboración de familiares y también se contó con la asesoría de profesionales del área: arquitectos, ingenieros, etc. La novedad en este conjunto residencial es que se tomaron en cuenta las variables productivas y de auto sustentabilidad del asentamiento, así se pueden observar áreas para la construcción de instalaciones para la producción agrícola y avícola (a funcionar en una futura etapa), en ese sentido, el complejo cuenta con 5 hectáreas para la siembra de cultivos organopónicos con 602 canteros.

Entre los usos dispuestos en el conjunto se cuenta el comercial, porque se ha trabajado en la conformación de cooperativas para el desarrollo de la artesanía, agricultura, bienes y servicios, administración de la red MERCAL y elaboración de pan, las edificaciones que darán asiento a estas actividades se construyeron a la similitud del wapulee con la tecnología rural wayuu. En materia de educación, se construyó una escuela básica y un preescolar que serviría a la población del conjunto y de los alrededores, así mismo las instalaciones educativas fueron equipadas con parques infantiles y áreas verdes. Por su parte, los usos Salud y Deportes lo constituyen una cancha de usos múltiples equipada con áreas verdes y recreativas y la construcción de un ambulatorio rural tipo I.

No se debe prescindir de la cultura en las intervenciones del hábitat humano es una gran lección vigente para las sociedades contemporáneas de hoy día. Hoy por hoy, a principios del año 2006 el Estado, bajo los lineamientos de la Carta Magna venezolana, que establece el reconocimiento de las poblaciones indígenas y su adhesión a la vida y al desarrollo nacional, ha realizado intentos de considerar las pautas socioculturales en las soluciones habitacionales para estos grupos. Así, con la construcción del Núcleo de Desarrollo Endógeno Patria Bolivariana, que a pesar de ser una solución en apariencia como para cualquier grupo social aquí o en cualquier otra parte del país, es catalogado por el propio Estado como una solución para el pueblo wayuu.

Lo criticable de esta iniciativa, en primer lugar, es que fue construida en las afueras de los límites legales establecidos para la ciudad y además es un área considerada como no apta para el desarrollo urbano, por cuanto carece de las características urbanas, físicas, y ecológicas para el asentamiento de poblaciones humanas, y sobre el carácter sociocultural de la solución también se tienen reservas, en especial por los usos que los wayuu hacen de sus espacios domésticos.

En la actualidad se han realizado importantes intervenciones en el hábitat de los barrios del norte y noroeste desde la Alcaldía de Maracaibo, dichas investigaciones e implementación de programas sociales son auspiciadas desde la Universidad del Zulia. En primer lugar, en el año 1996, la Facultad de Arquitectura y diseño de dicha universidad concretó el proyecto Unidad de Desarrollo Local (UNDEL).

Para finales de la década del ´90, a través de la Alcaldía de Maracaibo y varias instituciones entre ellas Ong´s, Instituciones estadales y municipales llevaron a cabo el Programa “Ciudadanía Plena” con su subprograma “Vivienda Digna” que permitió a través del microcrédito para el mejoramiento de la vivienda y para la microempresa, la formación ciudadana, en paralelo el desarrollo humano y mejoramiento de la calidad de vida de los beneficiados, y en última instancia superar la pobreza en la que se encuentran inmersas las poblaciones de las parroquias periféricas de la ciudad. De éste último se desprende la importancia como programa pionero de intervención en el hábitat de las comunidades asentadas en los barrios del noroeste de la ciudad y cuyos resultados fundamentan en parte el presente estudio.

Fuente: Morillo, Alonso (2007). Configuración de la vivienda wayuu en la ciudad de Maracaibo: una mirada desde lo sociocultural. Caso de estudio barrio 23 de Marzo. Trabajo Especial de Grado para Optar por el Título de Magister Scientiarum en Vivienda. Universidad del Zulia, Maracaibo. Pp. 31-36


[1] Misión Mercado de Alimentos que forma parte de la política de abastecimiento y venta de alimentos a precios populares impulsado por el gobierno actual de Venezuela.

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